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Archive for Abril, 2007

¡¡¡Pero qué HISTORIONONÓN!!!

Lunes, Abril 30th, 2007

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Y hablando de grandes historias… ¿Ya leyeron el Premio Alfaguara 2007? Luis Leante no era famoso antes, ¡pero qué favor nos hicieron descubriéndolo muy a tiempo!¿Para qué mentirles? Yo soy súper fan de las historias de amor. Independientemente de la belleza y la precisión con la que Leante escribió Mira si yo te querré, yo quisiera saber quién no lleva en el corazón heridas que muy probablemente no habrán cicatrizado aún.

No, Mira si yo te querré no es una historia rosa que sólo apela a los espíritus intensos (como el mío) y a las mentes románticas. Es mucho más que eso. ¿Cómo se los pongo? No les quiero contar la historia, porque se perderían de mucho si sólo leen lo que alguien les cuenta en vez de tomar la novela y seguirla letra a letra.

Se nota (¿para qué negarlo?) que el autor DOMINA (sí… dije DOMINA y con mayúsculas) el contexto en el que se desarrolla la obra. No sólo entonces esta novela puede aportarnos elementos interesantes para nuestro (tan anhelado) proceso de cultivación. La guerra, el Sahara, la dictadura, en fin. ¡Caray! ¿Pero quién no ha hecho locuras por amor?

Si yo les contara… las cosas, no está de más decirlo, no salieron a pedir de boca (la neta… ¿para qué me hago la exitosa?), pero me encanta la idea de saber que amé tanto que me desprendí de todo tipo de ataduras para luchar por la persona que más he querido en la vida.

No quiero adelantarles más. Si tuviera que describir brevemente por qué desde que lo terminé (desde que lo comencé ya se vislumbraba de todas formas) Mira si yo te querré se ha vuelto material de recomendación, diría lo siguiente: si es difícil precisar hasta dónde podemos llegar por amor, imagínense qué puede hacer del amor la guerra.

Léanlo. Si no les gusta, lo prometo, cancelo el blog. El final NUNCA te lo esperarás.

Escribir sobre la muerte para comprenderla

Lunes, Abril 30th, 2007

nohaytal.jpgA ver. Insisto en que para dar lugar a la interacción, éste debe ser ante todo un sitio de contenidos atractivos. Partiendo de la idea de que somos incultos con un alto potencial de “cultivabilidad�, tenemos que abordar los temas de los cultos con sencillez y sin tanto adorno innecesario.Por cuestiones que no vale la pena detallar, estoy leyendo un montón. Está rebién, sin lugar a dudas. Se me ocurre que podemos comenzar platicando de las cosas que leemos, yo propongo y ustedes disponen, o viceversa. Esta anotación la voy a realizar con toda la intención de generar interacción. La muerte es un tema de conversación recurrente en el transcurso de nuestra cotidianeidad, pero pocas veces nos detenemos (al igual que en muchos otros casos) a ponernos en los pies de aquellos que la encaran día a día. Hay muchas personas desahuciadas, todos hemos sufrido la pérdida de algún ser querido, a todos nos ha conmovido la forma en la que tantos seres humanos le dan la mano a la muerte sin haberse dado la oportunidad de saber a qué sabía la vida, en fin. Más aun… todos estamos constantemente al alcance de la muerte, todos nos hemos preguntado qué habrá allá, luego de cruzar el umbral que separa lo vivo de lo inerte, inmediatamente después de trasmutarnos en una sustancia que se parece al polvo, pero que nadie sabe a ciencia cierta qué sea. 

San Sóstenes es un pequeño poblado incrustado en algún rincón dela Sierra Tarahumara. Lugar al que es complicadísimo acceder y del que es prácticamente imposible salir. ¿Cuál es la primer pregunta con la que te abordan al llegar a San Sóstenes? “¿Cuánto tiempo te queda de vida? ¿De qué te vas a morir?�. Aquí acuden todos a morir, y a entender justamente que el horror a la muerte se pierde cuando se entiende que no hay nada más alejado al horror que la muerte misma. 

 Ignacio Solares, un personaje importantísimo en el acontecer cultural de nuestra inmediatez chilanga, es quien escribe No hay tal lugar.  Hay ciertas cosas con las que, por naturales e inherentes a la existencia misma que son, no hemos aprendido a lidiar. La muerte es una de esas cosas. En mi caso… mmm… mi papá murió cuando yo tenía 12 años, mi abuela (cercanísima a mí) murió hace apenas 2. Mentiría si dijera que no los extraño, pero aprendes a estar con ellos de una forma muy distinta. Ignacio Solares nos lleva hasta el duelo de la muerte; pero no el que viene después, sino al que antecede. ¿Tenemos idea, acaso, de lo que es afrontar la muerte y vivir con ella y a expensas suyas? ¿Alguno de nosotros sabe para qué se vive si se muere en vida?

Les voy a contar porqué leí este libro con tanta avidez. Conocí a una señora muy dulce, algún día mientras pululaba por ahí. Me contó, muy emocionada, que estaba muy contenta porque había conseguido algo espectacular. “¿Qué es señora? Digo, si se puede saber…� “Claro niña. Trabajo en el Instituto Mexicano de Tanatología, soy tanatóloga. Trabajo con gente desahuciada y con personas que han tenido pérdidas de las que no se han podido recuperar. Con lo difícil que resulta entusiasmarlos, aunque sea mínimamente, cada vez que lo logramos me siento feliz�. ¿Y qué era aquello que los entusiasmaba? Que varios de ellos habían leído No hay tal lugar, e Ignacio Solares irá a darles una plática al respecto. Yo, por supuesto, quiero ir.

Puras letras: para incultos cultivables

Domingo, Abril 29th, 2007

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Muy tarde me he dado a la tarea de involucrarme al 100 en una de las cosas que más disfruto en la vida: la literatura. El mercado virtual tiene varias características, entre las que destaca la siguiente: muchísima oferta y una demanda exigente. Lo más difícil es pensar qué es lo que puede diferenciarnos del resto, para que así se nos abran las puertas que muy probablemente otros encontrarán cerradas.

Yo no voy a descubrir el hilo negro, es imprescindible decirlo. No sé quién era el presidente de Sri Lanka cuando Reagan tomó posesión en Estados Unidos, tampoco tengo una opinión interesante respecto a la Ley del ISSSTE, ni le prendo veladoras a nadie para que Fidel siga vivo, mucho menos para que se muera.

A todos, no lo podemos negar, nos ha pasado al menos una vez por la mente la idea de “cultivarnos”. Todo mundo habla de eso, y nadie nos dice qué abono se necesita para cultivar la mente y el corazón. “Hay que tener tema de conversación”, es algo que escuchamos a diario; todo mundo compra su Cien años de soledad RELOADED, yo me pregunto cuántos realmente lo leerán.

Hay muchas cosas que son adornos interesantes… una mujer guapísima, muchos libros en un librero (¿importa que estén selladísimos? No, al fin… ¿qué más da si nunca intentamos siquiera abrirlos para ver qué había entre la portada y la contraportada?), ir repitiendo todo el día por allí qué significa el neoliberalismo para dejar a todos los que son más ignorantes que nosotros boquiabiertos (pero por supuesto que si sabes qué es el neoliberalismo es porque te endilgaron la explicación en tu clase de Teoría Política, lo que dio lugar a una recepción de información completamente involuntaria de tu parte), etc.

Hay eruditos, y habemos personas “normales”. A todos aquellos eruditos, de corazón felicidades; con toda honestidad los admiro un montón. Cada vez que las personas “normales” queremos acercarnos a la literatura, la forma en la que los eruditos abordan el tema y de la que nos sentimos tan ajenos, nos aleja aunque ni cuenta nos demos.

Yo no sé mucho de nada, sólo sé un poco de lo que me gusta. Lo que quiero hacer aquí es darme la oportunidad de comprobar que, si se le da un tratamiento adecuado al tema, los libros pueden ser interesantes para todos. Mi opinión, o la forma en la que yo haga un recuento de las cosas, puede ser el empujoncito que a varios nos hace falta para incursionar en el mundo de “los cultos” al nivel de “los no tan cultos que quisiéramos saber a qué sabe la cultura”.

Si eres, como yo, un inculto con potencial, ¡únete al club! Leeré a partir de ahora con todo el cuidado del mundo, y trataré de extraer de todas y cada una de las cosas lo más interesante. De lo que se trata es de darnos cuenta de qué es lo que un libro puede enseñarnos a los seres humanos “promedio”, dejando a un lado los análisis semióticos y la forma en la que la vida durante la colonia se refleja de forma simbólica en el Demian de Hesse (o sea… Who cares???).

¿Cada cuándo lees un libro? Si cuando te preguntan quién es tu escritor favorito, irremediablemente te remites a García Márquez (no porque verdaderamente aprecies su obra y reconozcas su superioridad sobre los demás, sino porque es lo único que se te viene a la mente), ¡este blog es para ti! Si, por el contrario, eres docto en estas cuestiones literarias, yo te agradecería un montón me des tu opinión, me interesa mucho saber si puedo seguir con esto o si mejor me confino a averiguar qué hay en el Triángulo de las Bermudas.

Un beso y bienvenidos.