En su edición de abril de 1999, el American Book Review publicó un artÃculo llamado: “Los mayores éxitos del siglo XX: 100 libros de ficción en inglésâ€?. Me encanta la idea, pero he de reconocer que no sé nada al respecto. Espero que ya una vez realizando esto, a todos nos quede un poquito más claro el panorama de la literatura de ficción en inglés. También agradecerÃa muchÃsimo su opinión para todos aquéllos que queremos saber más al respecto. Â
Primero, por supuesto, es importante que sepamos quién elaboró la lista y por qué tiene credibilidad (sÃ… es wikipediazo… pero está traducido, al menos): Larry McCaffery es un crÃtico literario, editor y profesor de Inglés y Literatura Comparada enla Universidad Estatal de San Diego. Su trabajo se centra en literatura posmoderna, ciencia ficción y ficción contemporánea. Es mejor conocido por editar Storming the Reality Studio, una antologÃa posmoderna en la que se reúne el trabajo de autores tales como William Gibson, Samuel Delany, Don DeLillo, Kathy Acker y Harold Haffe. Este volumen también contiene no ficción de autores tales como Jean Baudrillard y Jaques Derrida. Larry McCaffery también fue coeditor en jefe de Ficción internacional de 1986 a 1998 (un periódico literario de periodicidad anual editado por Harold Jaffe y sus temas por lo normal giran en torno a cuestiones polÃticas y culturales). McCaffery se menciona brevemente en la novela Doble vibración de Raymod Federman.
Vale, aquà les voy a presentar los primeros 10 tÃtulos de la lista. La verdad es que copiarlos y pegarlos aquà hubiera sido demasiado fácil y yo no hubiese aportado nada. Lo que hice fue investigarles cuáles están traducidos al español y bajo qué sello editorial están publicados en Iberoamérica. Hay tres que no han sido publicados en español, por eso no se hace referencia a editorial alguna. Â
1.      Pálido Fuego, Vladimir Nabokov, Anagrama 2.      Ulises, James Joyce, LosadaÂ
3.      El arco iris de gravedad, Thomas Pynchon, Tusquets  4.      The public burning, Robert Coover Â
5.      El ruido y la furia, William Faulkner, Cátedra 6.      Molloy, Samuel Beckett, AlianzaÂ
6.      Malone muere, Samuel Beckett, Alianza 6.      El innombrable, Samuel Beckett, LumenÂ
7.      Ser americanos, Gertrude Stein, JC Clementine 8.      La máquina blanda, William S. Burroughs, MinotauroÂ
8.      Expresso nova, William S. Burroughs, Minotauro 8.      The ticket that exploded, William S. Burroughs Â
9.      Lolita, Vladimir Nabokov, Anagrama 10.    El velorio de Finnegan (traducido de Finnegan’s wake), James JoyceÂ
Lo siento mucho, aquà sà no tengo nada que decir. Me metà a buscarles algunas reseñas para que sepamos un poquito más al respecto y entonces, ustedes y yo, todos incultos cultivables, nos cultivemos un poquito. Algunas reseñas en español las saqué de la página de
la Casa del Libro en Madrid, y otras las traduje directamente del texto del American Book Review. 1. Pálido fuego, Vladimir NabokovÂ
Nos hallamos ante una obra maestra, un «tour de force», una novela originalÃsima, desconcertante y diabólicamente divertida, que figura entre las preferidas de su propio autor y en la que refulge, de forma inigualable, su alambicada ironÃa y su mortÃfero humor. Pálido fuego se presenta como la edición póstuma de un largo poema escrito por John Shade, gloria de las letras norteamericanas, poco antes de ser asesinado. En efecto, la novela consta del susodicho poema, más un prólogo, un voluminosÃsimo corpus de notas y un Ãndice comentado del editor, el profesor Charles Kinbote. A través de sus prolijos y entrometidos comentarios sobre el poema, sobre su amistad con Shade los meses anteriores a su muerte, y sobre el lejano reino de Zembla, que tan precipitadamente tuvo que abandonar, Kinbote va trazando un hilarante autorretrato, en el que acaba por delatarse como un individuo intolerante y altivo, excéntrico y perverso, un auténtico y peligroso chiflado. En este sentido, podrÃa decirse que Pálido fuego es también una novela de intriga, en la que al lector se le invita a tomar el papel de detective. 2. Ulises, James JoyceÂ
Ésta es la crónica de un dÃa en la vida de Leopold Bloom, de su mujer Molly y del joven Stephen Dedalus en la ciudad de DublÃn. Con la descripción de la odisea interior de estas vidas insignificantes, el genio de James Joyce convirtió la prosaica y vulgar epopeya del hombre de nuestro tiempo en una obra inmortal. Al descubrir una nueva dimensión de la existencia humana, Joyce ha conmocionado con esta obra innovadora la literatura del siglo XX. 3. El arco iris de gravedad, Thomas PynchonÂ
Rechazada por su obscenidad por el jurado del Pulitzer, El arco iris de gravedad fue sin embargo galardonada con el William Dean Howell’s Award, y el National Book Award en 1974, y se ha convertido en referencia obligada para nuevas generaciones de escritores. Como ocurre con cualquier obra de Pynchon, resulta casi imposible reducir a un simple resumen El arco iris de gravedad, novela llena de historias y personajes que giran en torno al núcleo como los satélites y asteroides en torno a un planeta. 4. The Public Burning, Robert CooverÂ
Esta novela presentó a un carismático Richard Nixon como narrador principal y se valió del caso Rosenberg para examinar Estados Unidos durante la era de McCarthy. Excesiva y enciclopédica, deslumbrante en sus variantes estilÃsticas, implacable y humorÃstica, ésta es la novela polÃtica más brillante y original que se ha publicado jamás en Estados Unidos.  5. El ruido y la furia, William FaulknerÂ
El ruido y la furia es una obra maestra de la literatura. Relata la degeneración progresiva de la familia Compson, sus secretos y las relaciones de amor y odio que la sostienen y la destruyen.Por primera vez, William Faulkner introduce el monólogo interior y revela los diferentes puntos de vista de sus personajes: Benjy, deficiente mental, castrado por sus propios parientes; Quentin, poseÃdo por un amor incestuoso e incapaz de controlar los celos; y Jason, monstruo de maldad y sadismo. 6. Molloy, Samuel BeckettÂ
Molloy constituye el punto de arranque de la etapa iniciada por Samuel Becket (1906-1989) tras
la Segunda Guerra Mundial, caracterizada por el abandono del inglés en favor del francés como lengua literaria y el ahondamiento de la visión trágica del mundo contemporáneo a través de imágenes en las que lo grotesco sirve para potenciar al máximo el patetismo y desolación de la vida humana. La enajenación, la soledad, la falta de identidad y el anonimato condenan a los personajes del novelista irlandés a una lucha sin sentido con su propia existencia, para la que ni siquiera la aniquilación final de la muerte constituye ya una esperanza. 6. Malone muere, Samuel BeckettÂ
Malone muere mantiene en la indistinción hombres y objetos, subjetividad y exterioridad. En un universo en el que no cabe adivinar las tendencias ni descubrir el sentido no hay pecado, pero tampoco salvación: sólo queda la desesperación cósmica, el horror frente a la existencia, la imposibilidad de superar la soledad. Y ese mundo de impotencia e ignorancia se halla poblado tan sólo de caracteres inmóviles y desnudos que reconocen su existencia, atrapada en un cuerpo en ruinas, mediante el monólogo de la conciencia, cuyos confusos pensamientos y borrosas imágenes se traducen en palabras que, de forma extrañamente caleidoscópica, tratan sin esperanza de fijar la cronologÃa y la identidad de una realidad que se les escapa. 6. El innombrable, Samuel BeckettÂ
Con El innombrable se cierra la gran trilogÃa iniciada con Molloy y continuada con Malone muere, punto culminante del largo proceso de desintegración y pérdida del yo a través del cual los personajes de Samuel Beckett quedan reducidos al discurso inconexo de una conciencia separada del mundo exterior y disociada incluso de su propia base corporal. 7. Ser americanos, Gertrude SteinÂ
La prosa de Stein es la prosa de Steon. Esta novela con crecimiento descontrolado es una de las examinaciones más perceptivas de la vida y los valores norteamericanos. Al igual que el resto de su obra, este libro es rico en juegos de palabras, frases rÃtmicas y aliteraciones; también es una expresión vibrante e imponente de las relaciones de toda la vida de Stein con ciertas palabras y una demostración más de que la música, el ritmo y el poder repetitivo de las palabras importa sólo si esto se ve reflejado cualitativamente en la obra. Al igual que en el caso de Borrough, Stein se adelantó a su tiempo de forma significativa y pasarÃa mucho tiempo para que los autores que la sucedieran aprendieran a aplicar sus técnicos a su propio trabajo. 8. Máquina blanda, William S. BurroughsÂ
Como en un alucinante caleidoscopio, en esta novela se mezclan alienÃgenas, drogadictos, policÃas y doctores, criminales, rituales perversos, viajes en el tiempo, orgÃas y civilizaciones antiguas y futuras. Todo ello amalgamado en una serie de fantasÃas delirantes que denuncian el orden establecido y los mecanismos del poder. En forma de desgarradoras y punzantes imágenes, la voz de Burroughs sacude todos los sentidos y despierta nuestras mentes, forzándonos a interpretar individualmente sus palabras. A su vez, reflexiona sobre cómo el ser humano se ve condicionado por esa máquina blanda, su cuerpo, de cuyas debilidades se aprovechan las clases dominantes a fin de asegurar el control social. Un obra de una belleza hiriente, de oscura profundidad y de genial lucidez. En las manos de William Burroughs escribir se convierte en un acto de magia, como si estuviera componiendo alguna enorme enciclopedia infernal de aquellos actos e impulsos oscuros que una vez llevados a cabo cerrarán el paso y para siempre a todos los demonios. Para The New York Times, en palabras de Terry Southern, este libro es “una crÃtica absolutamente devastadora de todo lo que es falso, primitivo y vicioso en la vida norteamericana de hoy: los abusos de poder, el culto al héroe, la violencia sin motivo, la obsesión materialista, la intolerancia y toda forma de hipocresÃaâ€?.  8. Expresso Nova, William S. BurroughsÂ
El inspector de la policÃa de Nova, define el propósito de Expreso Nova: poner al descubierto y arrestar a los criminales de Nova: “Muestra quiénes son y lo que hacen y harán si no se los arresta. Los gobiernos son mentirosos cobardes, colaboradores traidores”; el prometido jardÃn de las delicias es una “cloaca terminal”, y aunque la policÃa consiga llevar a los criminales a las cortes biológicas, los jueces mismos son gente corrompida, adicta a las drogas y las prácticas sexuales venusinas… Burroughs ha creado nuevamente una obra de fantasÃa y realidad, histeria y risas, una auténtica feria de horrores cuyo lema podrÃa ser: “Que todos los jugadores muestren ahora las cartas”, y que Burroughs presenta como última prescripción literal en beneficio de la supervivencia y la cordura del hombre. 9. Lolita, Vladimir Nabokov, AnagramaÂ
La historia de la obsesión de Humbert Humbert, un profesor cuarentón, por la doceañera Lolita es una extraordinaria novela de amor en la que intervienen dos componentes explosivos: la atracción «perversa» por las nÃnfulas y el incesto. Un itinerario a través de la locura y la muerte, que desemboca en una estilizadÃsima violencia, narrado, a la vez con autoironÃa y lirismo desenfrenado, por el propio Humbert Humbert. Lolita es también un retrato ácido y visionario de los Estados Unidos, de los horrores suburbanos y de la cultura del plástico y del motel. En resumen, una exhibición deslumbrante de talento y humor a cargo de un escritor que confesó que le hubiera encantado filmar los picnics de Lewis Carrol. 10. El velorio de Finnegan, James JoyceÂ
El trabajo final de Joyce, Finnegans Wake, es su obra maestra de noche, mientras que Ulises se posiciona como su obra maestra de dÃa. Un virtuosismo lingüÃstico supremo evoca los mundos subterráneos de la sexualidad y el ensueño. Joyce socava la narración de historias tradicional y todas las formas oficiales del inglés y confronta los distintos tipos de traición –cultural, polÃtica y sexual- de los que se percató en el corazón de la historia irlandesa. Impresionantemente ingenioso, con pasajes de gran belleza lÃrica y mucho humor, El velorio de Finnegan sigue siendo al dÃa de hoy uno de los trabajos más extraordinarios del siglo XX. ¡Ay Dios! Ahora sÃ, tanto lo que traduje como lo que copié quedó súper elevado… ¿no? O sea que los incultos cultivables como nosotros a lo mejor no podremos cultivarnos en esta ocasión… pero el intento hicimos.  ¿Han leÃdo alguna? ¿Cuál les late?