Todo un hereje literario

 Todos los que sà leÃamos lo que nos encomendaban nuestros profesores de literatura en la prepa leÃmos La metamorfosis.
Desde aquella primera vez en que leà el libro, recuerdo que pensé: “olvÃdalo Wen, nunca vas a llegar a esos niveles de abstracción literaria”. Todo mundo diciendo por doquier “una de las obras maestras de la literatura universal”, y yo que si pudiera eliminarÃa la obra de toda librerÃa.
Franz Kakfa, judÃo alemán nacido en Praga, es uno de los máximos exponentes de la corriente a la que los expertos han tenido a bien llamar “Existencialismo”.
Su historia es muy particular e interesante. No hablo de la de La metamorfosis, hablo de la suya propia. Nació en Praga, escribió en alemán, y le encargó a su amigo Max Brod que al morir destruyera su obra.
Al parecer, la que se puso las pilas fue la novia, Dora Diamant, quien destruyó parcialmente la obra de Kafka. Ni uno ni otro obedecieron al pie de la letra; Dora Diamant conservó algunos manuscritos que luego fueron confiscados por la Gestapo. Por su parte, Max Brod no sólo no los destruyó, sino que buscó la forma de publicar el trabajo de Kafka.
Al dÃa de hoy siguen buscándose piezas faltantes de la literatura kafkiana. Varios se preguntan si su obra maestra, La metamorfosis, está incompleta.
De ser esta última hipótesis cierta y de haberlo sabido antes, mi alma hubiera estado mucho más tranquila cuando terminé el libro. Veamos, el libro comienza asÃ: “Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, encontróse en su cama convertido en un monstruoso insecto” … “¿Qué me ha ocurrido?”
Vale. Las ideas que al lector pueden brincarle a raÃz de este primer enunciado son tantas como lectores hay.
Los crÃticos literarios cometen un error al querer interpretar la obra de tal o cual autor. A mà me parece que lo que es válido es dar tu opinión y analizar una historia a la luz de tal o cual cosa, pero NO creo que sea posible saber a ciencia cierta qué es exactamente lo que el autor nos querÃa transmitir, mucho menos si se trata de un autor que ha legado a la humanidad su obra post mórtem.
Las novelas no son recetas de cocina. Si nos piden que echemos dos huevos al sartén y que luego les echemos jamón sabremos que el autor quiso que hiciéramos huevos con jamón. Si Franz Kafka quiso convertir a Gregorio Samsa en cucaracha NADIE puede decir cuál era su intención. Podemos hablar de lo que escribió, más no del mensaje que querÃa transmitirle al lector. Yo creo que eso sólo lo sabe quien escribe.
La historia de Gregorio Samsa me resultó sumamente desesperante. La historia es lenta, con poca movilidad, infundiendo constantemente en el lector esa impotencia contenida que (espera uno) “al final se liberará”.
Pues no. Gregorio Samsa va a ser una cucaracha toda su vida, y no hay nada que pueda hacer al respecto. Muchas personas piensan que toda la novela es más bien una analogÃa; es decir, que no es que Gregorio se hubiese verdaderamente convertido en cucaracha, sino que su vida era tan inútil, tan vana y tan monótona, que el subconsciente “se la aplicó” jajajaja.
Yo ni soy crÃtica literaria ni sé nada de estas cosas. No hay nada más hermoso que leer una novela poniéndose en los pies de los personajes, alcanzando una empatÃa tal que puedes sentir en carne propia lo que les pasa. HÃjole, no quiero ni decirles qué sentà mientras leà La metamorfosis… He tenido que ser Pantaleón, Arcadio BuendÃa y Aura… pero eso de ser cucaracha… ¡Qué cuestión!
Ahh… ¡Y no saben lo mejor! Mejor dicho, lo peor. Si leerla es intolerable… ¡ImagÃnense la pelÃcula!!! Porque sÃ… en 1987 Jim Goddard, director inglés, llevó la novela A LA PANTALLA GRANDE. Madre de Dios.
Si me consideras un hereje literario por estas declaraciones, dime por qué te gusta La metamorfosis.

Mayo 12th, 2007 at 4:52 pm
La leà hace muchos años (más de 25)… Y recuerdo que sentà lo mismo que tú… Me desesperó y mi tÃa Anamari que es escritora y maestra en la facultad de filosofÃa y letras, me explicó la analogÃa, pero de todos modos no fue de mi total agrado…
No todos los clásicos nos tienen que gustar!!!
Tal vez hoy a mis 39 la entienda de manera distinta.
Mayo 12th, 2007 at 5:35 pm
Héctor,
Creo que tienes toda la razón. Yo la leà hace como 4 años, no es tanto, pero seguramente a medida que pasa el tiempo uno va aprehendiendo la literatura de forma distinta.
Esto da lugar a otro debate, ¿no? Un debate justo en torno a las variaciones que se presentan cuando uno relee una novela.
La verdad es que yo nunca he releÃdo ninguna… no tengo tiempo =(
Mayo 12th, 2007 at 7:34 pm
Cuando yo lei la metamorfosis vivia en depresion a causa de una ruptura de pareja (bastante dependiente por cierto), debo decirte que desde esa perspectiva la novela es fantastica, yo sentia gran empatia con gregorio, de hecho me entusiasmaba leer sus maldiciones, aunque no dejaba de sentir asco al imaginar su apariencia, sentia en realidad ese “no encontrar tu lugar en el mundo” y esa desesperacion a la que se llega leyendo la novela me remonta sobre todo estar encerrada en un mundo al que si solo uno abriera una ventana llegaria una nueva luz que transforme todo el encierro. Cuando me permiti que sucedieran mas cosas en mi vida ademas de leer novelas, me di cuenta de que ese personaje era como yo, por eso fue significativo, y supe que yo misma me daba asco, que yo misma me encerre, yo menosprecie mi vida como lo hacia gregorio… pero yo si sali de ahi… me costo un hue…so pero sobrevivi. Afortunadamente todo es impermanente. Por eso me gusta la metamorfosis.
Mayo 13th, 2007 at 1:44 am
Jos,
Mil gracias por tu comentario. Aprecio muchÃsimo que no sólo te tomes la molestia de leer lo que escribo y comentar al respecto, sino que además compartas con nosotros una experiencia como ésta de la que nos platicas.
Tienes razón. Tal vez las novelas son lo que es el lector en el momento en el que las lee.
A mà también me deshizo una relación, me volvÃ, igual, una persona que ni yo misma aceptaba.
Lo más lindo que escribes es aquello de “la ventana”. Cómo es posible que vivamos tan ensimismados que no nos demos la oportunidad de abrir esa ventana, y aprender a buscar la luz a través de otros caminos.
Si te soy franca, yo apenas estoy abriendo la ventana. Sigo como Gregor Samsa entonces. Hay mucho que reflexionar con base en tu comentario. Mil gracias.
Mayo 13th, 2007 at 10:05 am
Mi querida Wen,
Ahora sà difiero. Y supongo que como a Jos, la lectura en particular de La Metamorfósis tiene que ver con una cierta etapa de tu vida.
A mi, me pegó durÃsimo. Porque en el momento que lo tuve entre mis manos, supe que hablaba de un hombre de mi vida; uno que una mañana se descubrió enfermo incurable y decidió pasarse el resto de su vida en una cama. Convertirse vamos, en un insecto bocarriba.
No sé que le pasaba a Kafka por la cabeza cuando lo escribió, pero sé que algo muy parecido a lo que yo tenÃa en mi vida siendo aún una adolescente.
Uf! que cosa! me diste un flashback durÃsimo!
Mayo 13th, 2007 at 3:26 pm
Querida Bridget,
Tu comentario y el de Jos no han hecho más que hacerme reflexionar y darle vueltas al asunto.
A ver. La verdad es que, como ya lo dije anteriormente (y algún dÃa sé que saldrá a colación por ahÃ), yo también tuve una relación que me destrozó. Mmm, a veces pienso ¿alguien se salvará? Vale para el amor unos nacen con estrella y otros estrellados, de eso no me cabe la menor duda.
A pesar de esto, no puedo visualizar algún momento en el que, inmersa en la peor de las crisis, La metamorfosis pudiese haber hecho algo por mÃ. Ni hacerme reaccionar, ni creo que en momento alguno pueda yo haberme identificado con Gregor (ahora que lo dicen, puede que sà empiece a correlacionar factores).
Bueno. El punto es que lo que es cierto, es que uno puede tratar de explicar una obra con base en el contexto que le tocó vivir al autor. Quizás las novelas no son más que el contexto con un toque de ficción.
Kafka trabajaba en una compañÃa de seguros mientras escribió La metamorfosis. No puedo precisarlo a ciencia cierta, pero efectivamente creo que ese trabajo no lo hacÃa muy feliz (Gregor Samsa también vendÃa seguros, ¿no?).
La coyuntura triste, fuerte e interesante se presenta más bien cuando se avecina su muerte. Kafka murió súper joven, a los 41 años. A los 34 años le detectaron tuberculosis (ojo, esto fue después de haber escrito La metamorfosis). Sus biógrafos dicen que siempre tuvo pavor a ser un estorbo para los demás, asà que a pesar de la terrible enfermedad hizo todo por ser una persona de utilidad.
Sin embargo, el final se avecinaba. En 1924 Kafka murió de inanición (me parece fuertÃsima la comparación, pero es inevitable mencionar que lo mismo pasaba con Gregorio Samsa). El dolor en la garganta era tan fuerte que no podÃa comer, y asà fue entonces como murió a los 41 años.
Franz se enfermó luego de escribir La metamorfosis. No obstante, y voy a citar lo que estoy leyendo, “se piensa que durante toda su vida sufrió de depresión clÃnica y de inadaptabilidad social”.
A lo mejor La metamorfosis sà tenÃa algo de él. Insisto en que a mà la obra no me gusta, no le hallo sentido alguno. Pero a todos nos pasa ¿no? Quizás identificarte con una u otra cosa depende, al igual que lo que los escritores crean, de nuestro contexto inmediato. Me da mucho gusto que el libro te haya dado el empujoncito que necesitabas para salir adelante; sin embargo, hay muchos que se quedan ahÃ, estacionados en el viaje.
Ufff, ya me puse muy intensa. Te dejo y mil gracias.
Mayo 14th, 2007 at 11:23 am
Yo también difiero. Yo creo que no se trata de que un libro haga o no haga algo por nosotros, ahora que lo pienso La metamorfosis no debe de haber hecho mucho por mi, pero si me gustó. Uno tiende a asociar todo lo que vive con lo que recibe, ya sea música, cine o libros y sà depende del estado de ánimo del receptor/interpretador. Ya me hice bolas. Hoy no ando muy inspirado. ¿Me he sentido como Gregorio Samsa? quizás no como una cucaracha precisamente, pero sà como un bicho raro incapacitado para encajar en lo normal, ya después esa rareza me fue gustando.
En breve, sà me gustó La metamorfosis.
Mayo 14th, 2007 at 1:58 pm
Hablando de Franz Kafka y el cine, hace muchos años vi una pelÃcula llamada (que raro) Kafka dirigida por Steven Soderbergh donde Jeremy Irons interpreta a un vendedor de seguros inmiscuido en un asesinato. La pelÃcula es súper pesada, tanto como El Proceso.
Mayo 15th, 2007 at 2:53 pm
Como buen punk, la lectura de Kafka me voló la cabeza a los 15 años. Coincido en que es MUY densa e inquietante; en cualquier caso me quedo con sus minificciones (como “El informe a la academia” o “El artista del hambre”).
David Zane Mairowitz escribió un ensayo magistral sobre el buen Franz que se llama “Introducing Kafka” y que fue ilustrado por Robert Crumb. Una maravilla de libro inspirado en los libros de Rius que algún editor argentino destripó traduciéndolo con las patas (otro tema recurrente de tu blog). Se debe poder conseguir en alguna tienda de cómics, donde tengan los libros de Crumb. Altamente recomendable.
Y no hay obligación de que te guste algún autor. Parafraseando al maestro Herrera de la Fuente, la buena literatura, los buenos libros, son los que te gustan.
Enero 28th, 2008 at 12:04 pm
[…] ver. Muchos de ustedes no sabrán por qué este post es la segunda parte. Ésta es la […]