¿Cómo somos según las novelas mexicanas?

Una de las caracterÃsticas inherentes a la literatura, sea ésta del tipo que sea, es la forma en que queda impregnada de la cosmovisión de su autor. Quizás no hablemos de “la mexicanidad” como tal durante nuestras conversaciones, pero todos sabemos que a diario hacemos alusión a ella.
Estoy por terminar (¡al fin!) La región más transparente de Carlos Fuentes. No les miento, llevo horas pensando en otros libros del tipo, que sé que hay un montón, y no se me viene a la mente ninguno, ya ustedes podrán darme un empujoncito con esto de los tÃtulos (esto de haber contraÃdo Alzheimer a los 20 años no es buen negocio ¿eh? jajaja).
¿Cómo describen por lo general al mexicano? Como personas falsas, superficiales, que se alimentan del glamour de una sociedad construida sobre bases más frágiles que el propio cristal. ¿Las mujeres? Bueno, qué nos dejan. Capaces de todo por no quedarnos incrustadas en la mediocridad, en la pobreza, por no fundirnos en la oscuridad que al parecer implica el anonimato.
Mujeres hermosas casadas con millonarios repugnantes, no sólo fÃsicamente (que es lo de menos) sino internamente. Machos, misóginos; seres para los que la mujer no es sino una pieza meramente ornamental imprescindible para complementar una existencia lo suficientemente esnob como para “ser alguien”.
Este libro de Carlos Fuentes, permÃtanme decirles, es impresionante. Tiene una narrativa increÃble. Una historia dentro de otra, una y otra vez, la reflexión asalta repentinamente la situación. Le roba escena, traslada la historia a un punto que sólo puede situarse en la médula misma de la conciencia de los personajes, aparentemente tan lejos de la nuestra, y por instantes idéntica a la de cada uno de nosotros.
En este libro la mujer juega el mismo rol que al dÃa de hoy sigue jugando en muchÃsimas novelas mexicanas. Desafortunadamente, la televisión y sus telenovelas son los principales propulsores de esta concepción generalizada de que la mujer es capaz de todo por alcanzar una posición, por salir del común denominador de la sociedad, por ofrecer su belleza a cambio de los lujos que sólo ofrece el dinero.
¡Protesto! No podemos casarnos con este tipo de ideas. No creo que la sociedad mexicana sea tan burda, ni tan vacÃa, ni tan vulgar como nos la pintan en tantos lados. El doble sentido, los albures que nos caracterizan, a mà me parecen una de las muestras más increÃbles de nuestro ingenio frente a los europeos o los (no tan hábiles) norteamericanos.
¿Qué tipo de mujeres conquistan a los hombres ricos? Las rubias. Los ricos no necesariamente deben ser rubios, sólo necesitan ser ricos. Soy más bien una persona ecléctica, pero a mà no hay nada que me guste más que los mexicanos. No me gusta la idea de seguir ese patrón, a través del cual se cree que para alcanzar los máximos estándares de calidad, hay que apegarnos en todo momento a lo que importamos del viejo continente.
La Revolución Mexicana. La Revolución Mexicana. Tema tan recurrente en todas las novelas mexicanas. Perdón, pero ¡qué desesperación! O es Carlos Fuentes con La región más transparente, o es Laura Esquivel en Como agua para chocolate, o es Mariano Azuela con Los de abajo. ¡Basta! ¿Por qué exaltar todo el tiempo las deficiencias del sistema mexicano? No soy partidaria de hallarle todo el tiempo el lado negativo a las cosas. De entrada hay muchÃsimas personas que viven para eso, para extraer el lado negativo de la vida. Que la literatura haga lo que siempre ha hecho, embellecer y enriquecer nuestra existencia. Ahora, entiendo que en el caso de los autores citados, hablar de la Revolución obedece por supuesto al momento histórico en que les tocó vivir. Pero estoy a favor de ser originales, ¿por qué explotar los temas de los que habla todo el mundo? Ni se me echen encima, por eso no soy escritora jajaja (bueno… por eso y muchas cosas más jajaja).
Por cierto. Estoy harta de que a las mujeres siempre se nos atribuya esa cualidad de “trepadoras” jajajaja. Y no podemos quedarnos sólo con los textos de denuncia, requerimos soluciones. Que la literatura funja como canal a través del cual dejemos volar al espÃritu, no como testimonio de todas nuestras deficiencias y nuestros poquÃsimos aciertos.
Aunque no me encanta, no olvidemos que soy periodista de formación. Me quejo de tantas quejas. Protesto por tanto énfasis en lo que no vale la pena, lejos de resaltar todas las cosas por las que debemos estar felices. No cualquiera tiene la fortuna de saberse parte de un mundo que se entreteje a cada segundo con la riqueza social y cultural de un Pantaleón de Vargas Llosa o de la Crónica de una muerte anunciada de GarcÃa Márquez.
No sé ni de qué comenzó siendo el post jaja, pero aquà se acaba. De las obras aquà mencionadas he de decir:
Como agua para chocolate: a mà me encantó, la leà hace años. No obstante muchÃsima gente me ha dicho que la halla terrible. Y usted, ¿qué opina?
La región más transparente: está increÃble, pero muy densa. Mucha metaliteratura. Mucha elucubración. Es un rollo pesado, está interesante, hay que quitarse el sombrero con la prosa de Fuentes.
Crónica de una muerte anunciada: Wow, puedes ver la pelÃcula en tu cabeza. GarcÃa Márquez ahà demuestra que es un maestro de la crónica.
Pantaleón y las visitadoras: espectacular. Te rÃes. Poca objetividad de mi parte, adoro todo lo que escribe Vargas Llosa.

Mayo 28th, 2007 at 3:43 am
Novela mexicana, te recomiendo las 2 ultimas que he leÃdo, “al filo del agua de agustÃn yañes” y “noticias del imperio de fernando del paso” y la de “con la muerte en los puños de pedro angel palou.
y un que no es mexicano te recomiendo, El Enano - de Par Lagerkvist esta excelente!!! y a Henry James. para mi es el que mas me gusta como escribÃa.
Y voy en busca de este libro que hacen mención en este post!
Hay muchos autores mexicanos que me falta por leer. Carlos Fuentes ya lei la muerte de artemio cruz, me gusto mucho y la de “inquieta compañÃa”.
Saludos!
Mayo 28th, 2007 at 10:38 am
¡Hey! ¡Alto chicos! No les pido que me recomienden novelas mexicanas en general! Salvador muchas gracias, pero a lo que hacÃa alusión cuando dije “ya me echarán ustedes una manita”, era a que habláramos de novelas mexicanas CUYA TRAMA describa y analice la sociedad mexicana, en todas sus voces narrativas y situaciones presentes y aludidas.
Se me ocurren las crónicas de A ustedes les consta, de Carlos Monsiváis, por poner un ejemplo. Ya me vendrán más a la mente…
Mayo 28th, 2007 at 3:04 pm
MMMM Mi estimada WenPerla…
Damn… es que el tener a los hombres ricos y a las mujeres “jodidas” trepadoras… y las trepadoras jodidas es un recurso que se utiliza simplemente por que funciona.
Parece como si a la mujer mexicana se le subyugara de manera invisible para que siguiera adaptando el mismo papel desde hace decadas.
Lo que más me chifla es que existen mujeres preparadas y que poseen un nivel cultural un poco más basto siguen con la misma idea, leyendo, viendo lo mismo.
La cultura mexicana y en especial la figura femenina se ve como una figura de sumisión. Aghhh! Por eso tienen tanto éxito las telenovelas en que la mujer estando en el hoyo sale como hermoso cisne a propinarle una lección a quienes decidiero fastidiarle.
Y el hombre… bueno que nos dejan a nosotros… hay pocos personajes varones que reflejen la dualidad del ser humano. La mayor parte o son muyyyy buenos y por ello estupidos o unos despiadados usureros.
Hace falta rescatar al hombre de hoy, al hombre moderno la pregunta es ¿Como plantear a ese personaje en un paÃs de 100 millones de habitantes donde se lee menos de 1 libro por cabeza y cuya historia sea atractiva?
Ja… dificilmente por eso existen los temas recurrentes a la Revolución, parece que nos hemos estancado en esa maldita “Revolución” quiza autores jovenes como Volpi u otros que se me han olvidado (tambien tengo alzhaimer juvenil aghhhhh!) estan rescatando lo anterior.
Mayo 28th, 2007 at 3:29 pm
Ahi si estoy de acuerdo con gigoloejecutivo.
Como dice la cancion “nos venden un sueño mal enlatado” las novelas de la cenicienta y el rico pobre la gente los toma como si biblia.
Mayo 28th, 2007 at 4:34 pm
Aló, aló! Me encanta tu forma de encarrilar los posts; este último comenzó como una descripción literaria y a los pocos renglones mutó en una denuncia socioética de misoginia y prejuicios varios.
SÃ, se le facilita a la gente enumerar y agigantar defectos que aceptar o distinguir virtudes, es más sencillo y acaso más divertido. Pero lo extraño es que el fenómeno no sea ajeno al mexicano mismo; no se trata una campaña de desprestigio exclusivamente foránea. Es, digamos, costumbre.
¿De dónde sale todo esto? ¿dónde ha la génesis de la tendecia? Si uno hace el análisis cultural pertinente descubrirá en México uno de los paÃses más ricos en historia, tradición y legados, fácilmente identificables tanto en América como en el resto del mundo. Nadie duda del origen toponÃmico de palabras de uso universal como “taco”, “chile” (o “chilli”), “nacho” y demás (enumero sólo estos términos porque los conocen hasta los que menos conocen), al igual que los colores, el tequila, y las rancheras. Pero aun asÃ, con palabras tan antiguas como las que parla el mismo viejo continente, el gentilicio “mexicano” -o “México” en sÃ- se asocia en el imaginario colectivo a los adjetivos menos virtuosos. No tiene mucho sentido, si tenemos en cuenta que los paÃses cuelgan las medallas que en su historia acuñaron, el despectivo tono con que colorean la sola mencion de vuestro precioso paÃs. No tiene sentido para quien conoce, y los que en realidad ignoran no se detienen a sopesar sus juicios miopes.
Claro, no es culpa de ellos, al menos no directamente. Perón decÃa “Es posible que un malo se vuelva bueno, pero nunca he visto un bruto volverse listo” y me temo que han sido bocas brutas las que han aportado el menoscabo a la República. Y, como buenas bocas brutas que han sido, no calculo en ellas malicia ni picardÃa alguna siquiera, las veo más bien repitiendo. ¿Repitiendo qué? Pues las “ideas” que (por nomenclarlas de alguna forma) han partido del fétido hálito discriminofÃlico de vuestro vecinito septentrional. Los medios de comunicación masiva que los auto denominados “Americanos” (por más asco que en realidad sientan por lo que en realidad quiere decir la palabra) transportan (o más bien trafican): idiosincracias xenófobas acerca de cuanta minorÃa “padezcan” a cuanta mayorÃa acéfala esté dispuesta a adoptar. El mundo, asÃ, está embebido en un desprecio colectivo por Latinoamérica (y los negros, y los musulmanes, y los asiáticos y los… y los…), y centran ese odio latino en lo que ellos llaman su “backgarden” o patio trasero. Los cazan en las dunas de Arizona y los fusilan en la repeticiones de la CNN, despotricando contra la inmigración ilegal y el trabajo en nego y la mano de obra barata (mano que, por cierto, esculpe hábilmente sus fortunas). De esta forma empaquetan la imagen de un mexicano moreno, sucio, de seguro bigotón, perezoso y dipsómano, y en ese mismo packaging de mierda se los venden al resto de no-muy-lectores que lo consumen sin siquiera poner estas “opiniones” en tela de juicio. Mastican con los ojos y regurgitan con el mismo aliento a culo que les alimenta las várices y les tortura las escasas neuronas que todavÃa les quedan.
Lo que me gusta aún menos es ver en Cinecanal un evento de comediantes mexicanos riéndose de otros mexicanos encima de un escenario con un público semi-mexicano que disfruta la crÃtica del estereotipo. Los primeros escupiendo, los segundos riendo, pero todos en INGLÉS. Feo, ¿no?
Pero seguramente más de uno va a estar en el zócalo el próximo 16 de septiembre gritando “Viva México”, creyendo que es en honor a alguna frase de Molotov.
Me encantarÃa que hubiera más patriotas de su patria y que tal patriotismo se conociera entre las otras naciones que tienen mucho, pero mucvo menos de qué jactarse.
Abrazo austral!
Mayo 28th, 2007 at 5:49 pm
… Y qué mejor ejemplo de que la sociedad mexicana no es burda ni vacÃa que tú…
Tú con tus letras y tu mente brillante…
Tú preocupada de “decir algo en tu blog” y no sólo de “escribir por escribir”…
Tú que sólo deseas trepar por medio de “puras letras”… Y eso siempre será admirable.
Vivan las mujeres inteligentes a las que les gira la piedra a gran velocidad!!!!!
Mayo 28th, 2007 at 8:46 pm
Bueno, cada paÃs le llega su fiesteita, a los gringos “salvadores del mundo” alemanes, los sabios e inteligente, los rusos impecables, los coreanos, extremistas.
los mexicanos, nos ponemos a nosotros mismos, huevones, flojos, y dejados.
en el cine es el reflejos de la sociedad como las pelÃculas, el conejo en la luna, los olvidados, una familia de tantas, maldita ciudad, (pelÃculas antiguas las 2 ultimas). es una educación muy arraigada que va acostar mucho trabajo cambiarla. y si uno nace con esas “obras” se creen que asà debe ser en México y ni modo.
en el cine, en la literatura, en la vida diaria, en el mismo sistema de educación Mexicano, nos tiene arrastrando esa cadena de “machos, sumisas, dejados, y sobre todo, búscate un viudo millonario o una viuda rica o entre mas dinero mas sexo tendrás.
asÃ, no me defiendas compadre!!
tu pregunta es muy interesante pero con mas preguntas y con respuestas difÃciles de contestar.
es como lanzar la piedra y esconderse tras una mojonera.
Mayo 28th, 2007 at 9:20 pm
Te recomiendo Casi el Paraiso de Spota, ahà viene la historia de un hombre trepador, y si, alomejor en los libros y hasta en las pelÃculas tendemos a resaltar lo malo que hay en nuestra sociedad, este libro no es la excepción, pero yo creo que esto de andar sacando los trapitos sucios tiene su gracia, hay varios autores que lo hacen con tanta elocuencia e ironÃa que hasta nos hace pensar que si, somos madeinchistas, somos trepadores, somos huevones, somos mediocres, pero somos bastante chistosos, y nuestras incongruencias y deficiencias por lo menos sirven para hacer reir a alguien.
Que conste que no veo esto como una justificación, no porque sea chistoso ser huevón quiere decir que esté bien, pero eso es parte de la cultura mexicana, se burla de lo malo para hacerlo más ligerito, ahà está el dÃa de muertos, hay personas con una realidad aplastantemente difÃcil, personas a las que no les queda mas que la ironÃa para sobrellevar esa vida que parece no ir a ningún lugar, una vida que no les ofrece ninguna posibilidad de superación.
Lee ese libro te va a encantar, y bueno si de ironÃa se trata Ibargüengoitia siempre será el rey
Mayo 28th, 2007 at 11:45 pm
Antes que otra cosa mil gracias. Me siento halagadÃsima de saber que personas que tienen tantÃsimo que aportar como ustedes, no sólo se tomen el tiempo de leer lo que escribo, sino que además se den unos minutos para escribir algo y enseñarme un poco de todo lo que saben. ¡Gracias!
Salvador: Si te vas a aventar La región más transparente, prepárate para el maratón de tu vida eh jajaja. Me cuentas qué te pareció.
Gigoló: Tu comment es tan rico en ideas que con base en él haré el siguiente post.
Bruno: Caray, ¿pero qué haces tú escribiendo en mi blog? ¡Escribe un libro! Te admiro y no dejo de sorprenderme por lo bien que conoces mi paÃs, y te agradezco que le sepas ver todo lo que muchos mexicanos somos incapaces de reconocer. Tienes un talento excepcional, espero que lo estés aprovechando.
Héctor: Vale, que si se trata de romper estereotipos… contigo me he roto la cabeza de pronto. Ya te lo he dicho, qué maravilla saber de alguien tan equilibrado y valioso en todos sentidos como tú. Gracias.
Raúl: Tienes razón. Démosle seguimiento estos dÃas. Me quejo de que no hay periodismo de solución, y soy la primera en satisfacerse con la pura mención de la queja.
Rorro: Definitivamente, hay a quienes no les queda más que eso. Pero creo que nosotros, sabiendo que el mundo está lleno de posibilidades, podemos hacer mucho más por los demás de lo que creemos.