Xenofobia
No es que nos cuente algo que no sabemos. No es que vayamos a leer lo más atroz que hayamos leÃdo jamás. No es que las situaciones descritas sean inéditas y jamás imaginadas. No es que no haya habido ya degradaciones más repugnantes. No es que sea el reportaje mejor escrito de todos los tiempos. No es nada de esto. Este libro es, simple y llanamente, un homenaje al periodismo encubierto… un llamado a la conciencia. Â

Günter no contó esta historia: la vivió. Fue protagonista de una historia con mil protagonistas anónimos. Fue a través de Alà que cobraron voz todos aquellos que desde siempre han tenido una vida silenciada. Hay una diferencia entre la Segunda Guerra Mundial y la segunda posguerra: la suplantación del tirano único por varios tiranos creados a su imagen y semejanza. Mientras aquél se valió de campos de concentración para ‘purificar’ su raza, los últimos se valieron de tÃteres de carne y hueso para enriquecerse aceleradamente y sin escrúpulos. Günter Wallraff hace una radiografÃa maravillosa del submundo alemán de la segunda posguerra. No le bastó descubrir la brutalidad encubierta: se entregó a la barbaridad para contarnos la historia no desde la perspectiva del periodista sino del turco ilegal que llegó a Alemania en busca de una oportunidad.
Valiéndose de un precario pero efectivÃsimo disfraz, Günter se transforma en AlÃ, un turco ilegal en en la República Federal Alemana. Y asà vive sobrevive, infiltrándose en las catacumbas más profundas de la xenofobia y del racismo de una sociedad retrógrada e ignorante, violadora al extremo de los derechos humanos. Nos narra una a una todas sus desavenencias y desenmascara a los criminales que, a imagen y semejanza del genocida más famoso de la historia, se esforzaron por hacerse merecedores de una parcela considerable en el infierno. Hoy desde ahà nos miran.
¿Y cómo nos atrevemos nosotros a criticar estas atrocidades si las fomentamos en nuestros ambientes más inmediatos? En la oficina, en la calle, en el antro, en el avión… todo el tiempo quedan manifiestos nuestros complejos. El “N.R.D.A.”  no es sino una muestra clara de que a nuestra sociedad le falta muchÃsimo por evolucionar. México es producto del mestizaje y, paradójicamente, es el paÃs más heterogéneo de todos.
 Cabeza de turco vendió, en muy pocos meses después de su primera publicación en 1985, más de dos millones de ejemplares. La cuarta reza: “convirtiéndose en el mayor best-seller de la posguerra, un verdadero fenómeno sociocultural”.
Este hombre no pasó a la posteridad por su prosa perfecta —dista mucho de serlo—. Fueron sus agallas las que lo encumbraron como uno de los portavoces de la humanidad. Ésa debiera ser la utopÃa de todos los periodistas: amar la historia a un grado tal que contarla no es suficiente: hay que vivirla.
La xenofobia es uno de esos males con los que la humanidad tendrá que perecer. PodrÃamos cambiarlo, pero nos da güeva. Esa maldita indiferencia que nos ciega y nos convierte en actores pasivos de esta puesta en escena. En fin, ¿qué más da?. Los alemanes de la saga hitleriana exterminaron a los de razas ‘impuras’; aquà sólo discriminamos a diestra y siniestra. Aquà la crueldad fÃsica pierde protagonismo frente a las agresiones psicológicas que nos vuelven una sociedad mecánica y resentida.
(La portada del libro está escaneada. No me habÃa dado cuenta de que la tensión fue tal que casi la destrozo. O-o. Creo que necesito ‘terapia’…)

Julio 22nd, 2008 at 6:10 pm
Te escribe un xenófobo de clóset. Yo no quiero a los gringos. Nada. Sólo me gustan poquitas cosas de ellos.
Cuando me di un rol por tierras otomanas me di cuenta que, muy aparte de que los tacos al pastor allá se sirven en pan y no en tortilla, ahà habita una póstuma cultura bien chingona, pero llena de gente huevona y mala leche, sà hay mucho malviviente.
Y por eso en europa no los quieren, menos en Alemania. P’ss los ven mal, es como si aquà llegara un peruano salido de un programa de Laura en América vanagloriándose, queriendo instruir cultura.
¿Ves lo que acabo de hacer? Aromas de xenofobia por doquier.
-Voy a leer ese libro-.
Julio 23rd, 2008 at 12:19 am
[…] de sus hallazgos?—; Günter Wallraff, el mejor impostor de la historia periodÃstica —y su Cabeza de turco—; y Gabriel GarcÃa Márquez, entre […]
Julio 23rd, 2008 at 12:31 pm
Como no pude postear ni madres de comentario, te
escribo aquà que ya leÃ
³Cabeza de turco² (tu reseña, no la obra). Muy
buena. convincente al grado
de que iré a comprar el libro a mi regreso, pero
también me deja claro que
debo jorobarte durÃsimo hasta que consigas una
sintaxis impecable pues, por
ejemplo, gallardos solecismos como “Fue él el
protagonista” y “”Fue a través
suyo, de AlÔ acusan un descuido (o una prisa, es
lo mismo) que jode el
texto. Al menos, es asà para bueyes tan mamones
como yo. Sugiero: “Fue
protagonista” y ³A través de AlÔ.
Hoy, mientras me afeitaba, recordé estos versos
de Fernando Pesoa, de su
poema “TabaquerÃa”:
No soy nada,
nunca seré nada,
no puedo querer ser nada.
Eso aparte, llevo en mÃ
todos los sueños del mundo.
Y los ligué con esta frase de Edgar Allan Poe:
Yo he escuchado todas las cosas del cielo y de la
tierra. Y muchas del
infierno.
Julio 23rd, 2008 at 12:44 pm
Ramoncito: cambios realizados. Mil gracias por la corrección. Dime tú cuántos pueden jactarse de contar en su blog con un corrector asÅ coño, qué halago.
Tendré que averiguar qué son solecismos porque, para qué te miento, no tengo ni idea.
Los versos que citas son hermosos. Me recuerdas que mi inmersión en la poesÃa sigue pendiente. Es complicado, ¿sabes? Es como tener dos pretendientes: uno te gusta más que el otro pero el otro se está rifando pa’ que le hagas caso… qué barbaridad…
Julio 23rd, 2008 at 5:48 pm
Suena como una lectura interesante. Especialmente por el hecho que, si bien entendà la reseña, la crónica tiene lugar en la BRD (considerada históricamente más democrática y libre que la DDR). Supongo que hasta cierto grado tiene sentido, teniendo ésta un atractivo mayor de oportunidad económica para el migrante turco que la presentada por alemania oriental.
Afortunadamente, creo que en gran medida el problema está superado. Me falta poco para cumplir el año de residencia en Alemania (viviendo en Frankfurt, Munich, y actualmente, Ulm) y me es claro que no solamente la cultura de tolerancia es generalizada, sino también la búsqueda de integración entre ambas culturas. El estigma de la historia sigue estando presente, pero no es impedimento para las generaciones jóvenes se acerquen entre sÃ.
Me parece indispensable aprender de ésto a la hora de tratar con las comunidades indÃgenas en México.
(Entre paréntesis, por si no lo han visto: http://www.elboomeran.com/video/78/javier-marias-en-lecciones-y-maestros/ )
Julio 24th, 2008 at 1:00 pm
recientemente en un artÃculo de la revista gatopardo, hablaban sobre los neonazis-araucanos….unos chilenos con una doctrina de miedo¡¡
esas cosas simplemente escapan a mi entendimiento del mundo, chale.
un beso, buena recomendación.
Julio 24th, 2008 at 2:12 pm
Oigan… no sé si se han percatado de que aquà quizás no haya cantidad pero cómo hay calidad. Todos sus comentarios me han parecido extraordinarios. A ver:
1. Un xenófobo que viene a contarlo. Wórales. Que nos dice “pos yo conozco a los turcos y la neta son güevones y sucios”, casi casi “como los peruanos”!!!!!!!! Estamos ante un xenófobo que comienza odiando a los gringos, luego critica a los turcos pero reconoce que ‘tampoco’ están como los peruanos!!!! Hostia!!!!!!!!
2. Un experto (créanme, EXPERTO) viene a leer Puras Letras y a hacer acotaciones estilÃsticas. Wow.
3. Quiero pensar que se trata de un mexicano que vive en Alemania y que desde allà nos cuenta cómo ha evolucionado el conflicto central que aquà se ha expuesto. Qué hermoso. Si mi opinión sirve de algo he de decir que las pocas veces en las que he estado en Alemania me he enamorado de su gente y de su historia (ajá). En la mirada de la gente adulta, en efecto, se percibe un dejo de infinita tristeza. En BerlÃn hay construcciones destruidas que nunca se han reconstruido para que la gente no olvide el Holocausto. Pfff.
4.Isteri, que viene religiosamente desde que nos conocimos (cosa que infinitamente aprecio dado que (no están ustedes para saberlo ni yo para contarlo) se trata de un escuincle loco y brillantÃsimo.
Mil gracias.
Y sÃ. Irónico: Cabeza de turco se desarrolla en la RDA, el lado “occidentalizado” de la Alemania que luego se unificarÃa al derribarse el maldito Muro de BerlÃn.
Julio 24th, 2008 at 9:00 pm
Vaya que suena interesante, extraño yo nunca habÃa escuchado de él, la xenofobia es un gran mal que aun nos aqueja en estos dÃas de globalización donde ya no deberÃa de haber ese miedo al extranjero.
Si lo llego a ver no dudare en leerlo. Saludos Wen.
Julio 25th, 2008 at 8:05 am
gracias por la reseña,buscaré el libro para adentrarme un poco más en aquella historia. En cuanto a la xenofobia, creo que es como dices, ya, tal vez, sin grados de violencia fÃsica, se sigue practicando y mucho. En Europa, en EE.UU y en toda LAtinoamèrica… nosotros, a mayor o menor escala, cada uno, a veces a propòsito, otras sin querer, también fomentamos esta cuestión…
saludos
Julio 25th, 2008 at 6:15 pm
Hola Wen.
Apenas pude usar una pc, por stress del trabajo, al mirar un monitor o la t.v. dolia la caveza y los ojos. pero ya listo.
en estas lluvias y “encharcamientos” tengas mucho cuidado y tapate muy bien. por que si no seran puras gripas.
te mando un fuerte saludo a ti como atodos tus incultos.
Julio 26th, 2008 at 10:20 pm
Me atrevo a decir que el cambio que se busca en esa forma de pensar es tan radical que necesita de mucho ingenio para resolverse, una sociedad educada seria un primer paso, ahora digo ingenio por que a veces para resolver problemas que nos sobrepasan requieren a veces de soluciones que nos sobrepasan de la misma manera pero no por esto imposibles.
vale la pena el solucionar algo.
Julio 28th, 2008 at 12:16 pm
El tipo de la portada parece de la CompañÃa de Luz y Fuerza del Centro. Cuánta intertextualdiad…
Julio 28th, 2008 at 12:17 pm
Por cierto, gracias a r.h.g., la conferencia de MarÃas está poca madre.
Agosto 10th, 2008 at 4:07 am
hola wera.. hace muchas lunas que no te comentaba y esta noche se me antojo, sobretodo porque tmb creo que existe xenofobia interna, muy marcado me ha pasado en la Ciudad de Querétaro, donde siento que le tienen fobia a los foraneos,ya seas de Guadalajara, chilango o de Monterrey… tal vez sea porque uno llega de otra Ciudad a ocupar un mejor puesto y con un mejor salario que ellos que se yo, pero se da muy marcado su coraza de no convivir y cerrarse en sus circulos sociales. o tal vez sea mi mala impresion o que he fumado demasiado los ‘ultimos dÃas, cuidate mucho y que estes bien.
Agosto 12th, 2008 at 7:45 pm
Mi querida Wen, nuevamente has hecho una excelente elección, felicidades y gracias.
Y como buen paladÃn, ésta vez Spidermark salta al ciberespacio para defender a los “desvalidos” y hacerles justicia, en el presente caso, al autor.
La xenofobia es sin duda un tema sumamente tentador, entre otras cosas, por la polarización que puede detonar. Incluso ¿porque no decirlo?se vuelve interesante al confrontarnos con nosotros mismos, con nuestros usos y costumbres.
Sin embargo un tema que me resulta aún más interesante es la búsqueda del buen amigo Günter para desarrollar “Cabeza de turco” ; pues el periodismo encubierto tiene implicaciones éticas y morales sumamente complejas, mismas que el señor Wallraff seguramente tuvo que sortear aún antes de sumergirse en el inframundo del que nació tan brillante narración.
Por ello y porque tristemente (lágrimas de cocodrilo) noto que sólo dedicaste un párrafo al dilema y las agallas del germano, debo decir que esperaré con ansia otro brillante post sobre el tema y algo más que nos hable del autor y su manera de hacer periodismo.
Ya de salida quisiera compartir un par de datos: al primero es un extracto de alguna de las pocas entrevistas que da el autor alemán y habla sobre la necesidad de enmascararse para desenmascarar las injusticias de nuestro mundo, Wallraff la achaca a un traumatismo infantil. «A los cuatro años y medio me colocaron en una guarderÃa en la que me quitaron todos mis vestidos. Una brutal despersonalización. Creo que mi necesidad de meterme en la piel de otros tiene algo que ver con aquel shock. Quiero decidir yo mismo mis roles, en vez de aguantar estoicamente los que otros intenten imponerme».
Y el segundo es sobre una nota que publicó la jornada en el mes de marzo y que afirma que Günter Wallraff vendrá a México en noviembre del presente año y que dará algunas conferencias en la UNAM y la Ibero.
Sin más por el momento me despido y te mando un beso aracnido.
Your friendly neighborhood…